lunes, 13 de septiembre de 2010

Mi lengua se quedó sin pilas...

Jueves recibo una llamada anunciándome que lo que había pedido había llegado. "Por fin" me exclamé, casi perforándole el tímpano a M. M es la dueña de un sexshop, del sexshop al cual voy siempre, por más que esté del otro lado de la ciudad... Es una paqui divina, un cago de risa...

Llego al local con un estado de casi desesperación. M me mira atónita y larga una carcajada, y sin dejarme tiempo a recomponerme me pregunta sin vueltas "Nena, hace cuanto que no tenés una buena cogida?" y sin esperar la respuesta se da vuelta y me va a buscar lo que será mi nueva fuente de placer. Como a M hace mucho que la conozco que quedo un rato largo charlando con ella. Maté va, maté viene y empezamos a filosofar sobre el mundo de hoy visto desde la perspectiva del sexo. Pero ese relato será para otra entrada.

Por motivos totalmente ajenos a mi voluntad, recién domingo a la mañana puedo probar mi nueva lengua vibratoria.

Empiezo a fantasear un rato, prendo la lenguita, la paso por mis pezones, la verdad que bien... 
Pasa un ratito, no muy largo y decido bajarla por la zona del clítoris. La dejo bien calada ahí. AAAAHHHH efecto inmediato.... pero, pero... las vibraciones están bajando, con menos intensida... seré yo que me estoy acostumbrando, o haciendo vieja?? NOOOO horror, las baterías están vacías. Momento de desesperación!!!!
Carajo a donde voy a conseguir un domingo a las 9 de la mañana baterías botón LR 41? Pensá, pensá!! Son las mismas que tengo en mi termómetro digital!!! Donde carajo está, no lo encuentro. Cierto, lo presté a mi hermana...
Pero si usa esas pilas y se vende en Farmacity, a lo mejor Farmacity venderá esas pilas. Me pongo bombacha, corpiño, remera, short, y agarro el primer par de zapatos que encuentro.
Corro con cara de desesperada hasta el Farmacity más cercano. Carajo, por qué todos los porteros de mi cuadra están justo ahora afuera, chusmeando, y yo con cara de loca desesperada. Me saludan, y es apenás si les contesto...

Ah llego al Farmacity, busco las pilas, parezco a una loca frenética. Pida a un muchacho y me dice que no tienen. Pero veo detrás del mostrador unas pilas que se parecen bastante a lo que estoy buscando. Le pregunto, me dice que son pilas para audífonos y que son distintas. Pero le repito son muy parecidas...
Me comenta que si quiero encontrar las pilas debo ir a una casa de fotografía... No parece entender que necesito esas pilas AHORA!!! Que casa de fotografía va a estar abierta un domingo a la mañana? Me dice que a lo mejor el Coto tiene o el Carrefour. Voy corriendo del uno al otro, nada.... Vuelvo al Farmacity y le digo que no me importa, quiero esas pilas 10 para audífonos. Y me vuelve a repetir que no me van a servir. Pero que le importa???? Y le contesto de forma agresiva, "Mira, si las quiero comprar, las quiero comprar, no es problema tuyo si gasto 16 mangos al pedo!!" Me las da.

Todo eso me dio hambre y me voy rápido hasta la panadería. Listo, ahora puedo volver a casa.

El chico de Farmacity tiene razón... no entran así de fácil... pero desde cuando es eso un impedimento para mi? NUNCA. Me las arreglo, hago unos cambiecitos y logro introducir las pilas y que el contacto se haga correctamente. Yeah vibra!!!

No vibró mucho tiempo, las pilas para audífonos no están hechas como para mantener la vibración por mucho tiempo, pero me duraron justo lo que necesitaba que me durarán. 

Feliz domingo!!!!!

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